Ciclos de foco que respetan tu cuerpo
Un buen ciclo de foco no se trata tanto de obligarte a trabajar un número mágico de minutos, sino de acompañar tu energía y darle al cuerpo lo que necesita entre bloques.
Elegí un bloque que te sirva
Bloques cortos (25 minutos) ayudan si estás disperso o si estás volviendo al hábito del trabajo con foco.
Bloques más largos (50 minutos) van bien para trabajo profundo, siempre que después tomes la pausa de verdad.
Diseñá la pausa, no solo el bloque
Cambiá la distancia (mirar lejos), la posición (pararte, estirar) y la intensidad (relajar ojos y hombros).
Agua, un poco de movimiento y unas respiraciones profundas superan a scrollear el teléfono cinco minutos.
Cómo te ayuda Calmo
Calmo ofrece tres presets (ligero, estándar, foco) con distintos largos de bloque y pausa. Podés cambiar cualquier día.
El temporizador se encarga de las transiciones y sugiere en silencio qué hacer en la pausa.